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III
CONGRESO LATINOAMERICANO DE PERIODISMO
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PROGRAMA
Y PONENCIAS
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| MIÉRCOLES,
16 de mayo de 2001 |
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| 08:30
a.m. - 09:30 a.m. |
INAUGURACIÓN |
Gran
Salón, Hotel Continental |
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Bienvenida |
Maestra de Ceremonia |
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Mayella
Lloyd |
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Palabras
de Bienvenida |
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Dr.
Fernán Vargas |
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Presidente
Centro Latinoamericano de Periodismo - CELAP |
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Minuto de Silencio por Periodistas Asesinados |
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Palabras
de Inauguración |
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Excelentísima
Señora Presidenta de la República de Panamá |
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Mireya
Moscoso |
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| 09:30
a.m. - 10:00 a.m. |
Receso |
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| 10:00
a.m. - 11:30 a.m. |
Tema:
El Poder del Idioma |
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Visión
Crítica del Periodismo Moderno |
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Rosa María Britton,
Médica, Escritora, Panamá |
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Importancia
del Dominio del Idioma dentro de la Profesión Periodística |
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Alex
Grijelmo, Periodista y Escritor, Diario El País, España |
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El
Editor como Instructor Permanente |
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Liza Gross, Semanario Éxito - Chicago Tribune, Estados
Unidos |
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Moderador:
Dr. Rafael Candanedo, Editor de Capital Financiero, Panamá |
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| 11:30
a.m. - 12:15 p.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 12:30
p.m. - 02:00 p.m. |
CONFERENCIA
- ALMUERZO por la Autoridad del Canal de Panamá. |
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Ing.
Alberto Alemán Zubieta, Administrador, ACP, Panamá |
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| 02:15
p.m. - 03:45 p.m. |
Tema:
Periodismo de Investigación frente
a la Corrupción |
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Riesgos
Periodísticos por Denunciar Corrupción en Gobiernos
Democráticos |
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Octavio Amat, Director,
El Panamá América, Panamá |
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Riesgos de Periodistas que Denuncian la Corrupción
de Dictaduras Militares |
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Sylvia Gereda, Directora
Unidad Investigativa, Diario elPeriódico, Guatemala |
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Caso Pinochet |
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Patricia
Verdugo, Periodista y Escritora. Autora del libro "Los
Zarpazos del Puma", investigación esencial para procesar
a Augusto Pinochet, Chile |
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Moderador:
Dr. Agustín Del Rosario, Prof. de Periodismo Universidad
de Panamá, Universidad Católica Santa María La Antigua,
Panamá |
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| 03:45
p.m. - 05:00 p.m. |
Preguntas
y Repuestas |
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| 06:30
p.m. - 09:30 p.m. |
Museo
del Canal Interoceánico de Panamá |
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| JUEVES,
17 de mayo de 2001 |
| 08:15
a.m. - 09:45 a.m. |
Tema:
El Derecho a la Información |
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Distinción
entre Libertad de Expresión e Información |
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Pedro
Anguita, Abogado, Universidad Diego Portales,
Chile |
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Límites
de la Libertad de Información: Veracidad y Dignidad
de las Personas |
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Fernando
Guier, Abogado, Diario La Nación, Costa Rica |
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Dimensión Social de la Libertad de Información: Opinión
Pública |
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Ana María Miralles,
Especialista en Periodismo Urbano, Universidad Pontificia
Bolivariana, Colombia |
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Moderador:
Lcdo. Alfonso Fraguela, Abogado y Presentador de Noticias,
TVN Canal 2, Panamá |
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| 09:45
a.m. - 10:20 a.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 10:30
a.m. - 11:30 a.m |
Tema:
Cuando el Periodismo incursiona
en las Relaciones Públicas |
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De Periodista a Relacionista Público - Sector Público |
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Abdiel Antonio Gutiérrez, Periodista, Director de Información
y Relaciones Públicas, Ministerio de Economía y Finanzas,
Panamá |
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De
Periodista a Relacionista Público - Empresa Privada |
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Itzel Velásquez, Periodista, Vocera ICA, Panamá |
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Integridad Periodística frente a las Relaciones Públicas |
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Herasto Reyes, Editor Unidad Investigativa, Diario La
Prensa- Panamá |
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Moderador:
Lcda. Maricarmen Sarsanedas, Jefe de Información, ACP,
Panamá |
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| 11:30
a.m. - 12:00.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 12:30
p.m . - 02:00 p.m. |
CONFERENCIA
- ALMUERZO por MANZANILLO INTERNATIONAL TERMINAL-PANAMÁ
S.A. Impacto Económico y Marítimo del Puerto de Contenedores,
Salón Bolívar |
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| 02:15
p.m. - 03:45 p.m. |
Tema:
Telecomunicaciones: Ingresos e
Información |
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El Periodista de un Medio en Línea |
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Alma Delia Fuentes, Periodista, Univisión. com, México |
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El Impacto de las Telecomunicaciones en la Radio |
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Enrique Buttini, Jefe
Departamento de Información, Radio Continental, Argentina |
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Portales Horizontales e Información Periodística |
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Patricia Lucki, Directora, Terra.com, Guatemala |
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Periodismo y Telecomunicaciones |
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Dr. Ignacio Ramonet, Escritor y Director Diario Le Monde
Diplomatique, Francia |
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Moderador:
Aris De Icaza, Presidente Asociación Panameña de Radiodifusión,
Panamá |
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| 03:45
p.m. - 04:15 p.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 04:20
p.m. - 05:45 p.m. |
Tema:
Dilemas Éticos del Periodismo
Moderno |
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Carlos A. Manfroni,
Fundación Ética Pública, Argentina |
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Marco Fidel Yukumá, Director de Noticias, Radio Caracol
- Neiva, Colombia |
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Moderador:
Sr. Juan Carlos Tapia, Periodista, Panamá |
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| 05:45
p.m. - 06:15 p.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| VIERNES,
18 de mayo de 2001 |
| 08:30
a.m. - 10:00 a.m. |
Conversatorio:
El Manejo del Poder y la Prensa |
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Belisario Betancur, Expresidente, Colombia |
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Ramiro De León Carpio, Expresidente, Guatemala |
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Guillermo Endara, Expresidente, Panamá |
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Entrevistador:
Dr. Winston Robles, Vicepresidente Editorial, Diario La
Prensa, Panamá |
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| 10:00
a.m - 10:45 a.m. |
Preguntas
y Respuestas (Por escrito) |
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| 10:45
a.m. - 11:15 a.m. |
Receso |
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| 11:15
a.m. - 12:30 p.m |
Tema:
Periodismo Mordaz en Medios Televisivos |
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Nuria Piera, Periodista, Telecentro, Canal 13, Rep.
Dominicana |
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Sergio Elguezabal,
Periodista, Telenoche Investiga, Argentina |
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Ileana Gólcher, Profesora
y Periodista, Panamá |
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Moderador:Alexandra
Ciniglio, MEDCOM |
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| 12:30
p.m. - 01:00 p.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 01:00
p.m. - 02:30 p.m. |
CONFERENCIA
- ALMUERZO , Salón Bolívar ALCA , Ministerio de Comercio
e Industrias |
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| 02:30
p.m. - 03:45 p.m. |
Tema:
Periodistas, Políticos y Poder |
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Mayín Correa, Periodista y Ex alcaldesa, Panamá |
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Marcelo Araya, Periodista de Televisión Nacional - Canal
7, Chile |
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Moderador:
Lcdo. Carlos Ernesto González De La Lastra, Director
Diario El Universal, Panamá |
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| 03:45
p.m. - 04:15 p.m. |
Preguntas
y Respuestas |
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| 04:15
p.m. - 05:00 p.m. |
Clausura
Evaluaciones
Entrega de Certificados y Ponencias |
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| 07:30
p.m. - 11:30 p.m. |
Cena
de Clausura ofrecida por el Alcalde de la Ciudad de Panamá,
Sr. Juan Carlos Navarro Centro Turístico Mi Pueblito. |
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| NOTA:
Las siguientes ponencias fueron presentadas por sus autores
durante el III Congreso Latinoamericano de Periodismo
celebrado en Panamá del 16-18 de mayo de 2001. Los autores
han autorizado a CELAP la publicación de las mismas en
esta página. Se prohíbe modificar, copiar, distribuir,
transmitir, exhibir, reproducir y publicar las mismas.
La utilización parcial o total de este material, requerirá
de la previa y expresa autorización de sus autores. |
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Discurso
de la Señora Presidenta |
| Mireya
Moscoso |
| En
el Acto Inaugural del III Congreso Latinoamericano de
Periodismo |
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Damas
y Caballeros:
Es para mi un honor participar en el Acto Inaugural de
este Tercer Congreso Latinoamericano de Periodismo, que
tiene como objetivo fundamental fortalecer una prensa
libre, dinámica y confiable, a través de la discusión
abierta de los temas que inciden en la profesión, de la
capacitación, del uso de la tecnología y del fortalecimiento
de la ética y la responsabilidad que conlleva el hecho
de ser comunicador, y con ello, formador de la opinión
pública.
La meritoria labor que desarrolla el Centro Latinoamericano
de Periodismo, adquiere una dimensión fundamental en el
proceso de la convivencia armónica de nuestros pueblos,
cuando logra el propósito de integrar al periodismo latinoamericano,
compuesto por periodistas, medios de comunicación y académicos,
en torno a la función real del comunicador social, su
responsabilidad frente a una sociedad que en gran medida
se mueve al ritmo de su medios, y la necesidad de actualizar
los patrones de la conducta social y económica, a los
nuevos modelos del desarrollo económico mundial.
Como cualquier otra profesión, la comunicación social
se va amoldando rápidamente a la dinámica de estos nuevos
esquemas. En este contexto, tenemos que aceptar que en
las últimas décadas, la tecnología ha rebasado todos los
patrones tradicionales del periodismo y el manejo de la
información, para colocarnos en un ambiente, en donde
en alguna medida, vale más la rapidez con que se ofrece
la noticia, que la seguridad de ella como resultado de
la investigación.
Esta tecnología moderna, expresada en herramientas como
la captación y transmisión de datos e imágenes por vía
digital, la internet y las comunicaciones portátiles,
nos permiten ver acontecimientos de incidencia global
como guerras, catástrofes naturales y accidentes trágicos,
casi al instante en que se producen.
Pero con la misma velocidad podemos apreciar hechos positivos
como acuerdos de paz, logros de la ciencia y otros de
relevancia para la vida de la humanidad. Lamentablemente
el paradigma impone que sea más común ofrecer y recibir
lo negativo que lo positivo y aquí están ustedes para
enfrentar esa realidad.
Por ello, reconozco la importancia, y aplaudo que en gran
medida el propósito fundamental de este congreso, sea
precisamente discutir acerca del balance que debe haber
entre estos tres elementos: La velocidad en que se presenta
la noticia a disposición del ciudadano, o sea, la importancia
de la primicia; la posición particular del periodista
o el medio; y la certeza, veracidad y objetividad propia
de la información que se pone en circulación.
Hace algo más de un año decía en una acto ante la prensa
nacional, que no debe existir ninguna ley o acto de poder
que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera
sea el medio de comunicación. El respeto al derecho de
los periodistas, la independencia de los medios y la pluralidad
informativa, constituyen los pilares fundamentales del
estado de derecho.
A lo largo de estos 20 meses de gobierno, al igual que
sucedió en administraciones anteriores y seguramente sucederá
en el futuro, este gobierno ha enfrentado una prensa crítica,
y sin considerar el efecto en cuanto a su imagen, lo hemos
aceptado como parte del costo de la democracia, porque
sin duda alguna entendemos que es peor una prensa coartada
en su libertad de expresarse.
Sin embargo, debo reconocer también que se trata de un
proceso que proviene de las severas restricciones a la
libertad impuesta por regímenes autoritarios y que llegará
sin duda, a una prensa que ejercerá esa libertad dentro
de los más correctos parámetros de la ética y la didáctica
periodística, enmarcada en el propósito esencial de promover
el progreso y la unidad de los pueblos.
Lo importante es que estamos en el camino correcto, y
la temática que discutirán los distinguidos panelistas
y lo participantes en el congreso, demuestra que son tópicos
que a todos nos preocupan significativamente, porque de
alguna forma inciden en la gobernabilidad y las posibilidades
de mantener niveles de diálogo y concertación, que propicien
el anhelado desarrollo social.
Los políticos, los empresarios, los sindicalistas, los
intelectuales, los estudiantes, estamos en alguna medida
en manos del periodismo moderno, cada vez sujeto a menos
restricciones y controles a su profesión. No se trata
en forma alguna de una simple conquista o derecho. Mucho
más que eso es una enorme responsabilidad que tienen que
cuidar para no retroceder en lo que se ha avanzado.
El periodismo moderno tiene la palabra.
Muchas gracias!!! |
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VISION
CRITICA DEL PERIODISMO MODERNO: EL PODER DEL IDIOMA |
| Por:
Rosa Maria Britton |
En
el principio fue la voz y luego esta quedó atrapada para
siempre en primorosas inscripciones en tabletas, muros,
monumentos papiros y pergaminos. Desde que el hombre sintió
la necesidad de expresarse con símbolos escritos, mientras
unos afanosamente cincelaban, otros se ocupaban de inventar
reglas para hacerlo mejor. Ya hace muchos siglos, un hombre
del imperio romano llamado Probo, escribió una obrita
en que censuraba las formas de hablar descuidadas, que
con mucha frecuencia observaba en el vulgo que lo rodeaba.
La lengua latina se corrompía en torno suyo, por ignorancia,
o por abandono y él quería luchar contra la descomposición
del glorioso idioma, con las armas a su mano, la enseñanza
gramatical. El propósito de Probo, el hombre solo afrontando
a la multitud, no se pudo realizar. La corrupción del
latín siguió adelante y las lenguas -italiano, español
y portugués- que hoy se hablan en el antiguo imperio siguió
adelante. Los gramáticos no hacen las lenguas, no las
reforman, ni son capaces de detener su evolución. Y es
natural que así sea, una lengua es patrimonio de una comunidad,
es la masa que la hace, la altera y la deshace. Sin embargo
es la lengua escrita la que impone su sello en la lengua
oral influyendo en su fisonomía. El lenguaje no está sometido
a leyes ciegas, es un hecho humano y como tal, sometido
a la voluntad humana. El lenguaje correcto goza de una
consideración social, ya que no cabe duda que es un factor
de distinción en la persona que lo posea. Nos dice Amado
Alonso que "hay una aristocracia idiomática formada por
los mejores escritores de la comunidad lingüística, que
hereda la lengua de los mejores poetas pasados y la trasmite
a los mejores que suceden… En sus manos creadoras y en
su gusto de selección , está la dirección de la lengua
y los hablantes empujamos nuestra habla real hacia el
perfil literario forjado con el modelo literario ".
Confieso que soy una lectora
apasionada desde que aprendí a leer a los cinco años.
En mi casa había muchos libros a nuestra disposición sin
orden ni dirección. Así, antes de los once años ya estaba
enredada en la vida pecaminosa de Naná, al mismo tiempo
que disfrutaba de las heroicidades del capitán Nemo y
Miguel Strogoff, me saltaban las lágrimas ante la santidad
de Fabiola, recitaba de memoria la poesía de Sor Juana,
Rubén Darío, Santos Chocano y tantos otros y me dio por
releer muchas veces las aventuras de Rocambole, que con
más de treinta tomos aún adornan mi biblioteca y desde
luego le cogí rabia al Quijote. El internado al que me
enviaron para hacer la secundaria, no logró alejarme de
los libros, al contrario. Cuántas veces fui castigada
por Sor Rosa, por quedarme bajo las sábanas leyendo con
una linterna alguna novela que había entrado de contrabando
al colegio, o en el baño leyendo hasta que mis doloridos
glúteos me obligaran a irme a la cama. Durante el bachillerato
descubrí los periódicos en la Cuba pre- castrista, en
donde hice los estudios secundarios. Aún recuerdo con
nostalgia el Diario de la Marina, la revista Bohemia,
los comentaristas radiales de la época, que sorteaban
los turbulentos mares de la política con acertados comentarios,
con el más estricto uso del lenguaje muchas veces acerbo
o cruel, pero siempre rigurosamente correcto, la novela
del aire trasmitida desde la Cadena Azul, Albertico Limonta
y el misterio de sus orígenes que mantuvo a toda latinoamérica
en vilo mucho antes de que Betty la fea hiciera su aparición.
Aprendí el francés y el inglés y el mundo de la palabra
escrita se amplió aún más ante mis ojos maravillados.
Balzac, Colette, Maupassant, Duras, Yourcenar, mi querido
Rocambole en francés, Faulkner, Christie, Hammett, O´Henry,
O´Hara, Maughan, los clásicos rusos, franceses, ingleses,
los best-sellers, encontraba tiempo para todos, menos
para el aburrido Quijote. Debido al cierre de la universidad
por la revolución cubana tuve que emigrar una vez más
a España y en medio de una carrera tan rigurosa como la
medicina descubrí a los orfebres de nuestra lengua, Menéndez
Pidal, Unamuno, Pio Baroja, Lorca, Marañón, Valle Inclán,
Galdós, toda esa generación de intelectuales, poetas y
activistas políticos que le dieron tanta gloria a España
y a pesar de estar bajo la dominación de Francisco Franco
Bahamonde caudillo por la gracia de Dios que controlaba
todos los diarios, la radio, hasta las películas que eran
dobladas a su antojo. Doce años más en New York, tragándome
a diario entre turnos el Daily News con las incisivas
y perversamente deliciosas columnas de Jimmy Breslin -no
se me quita la manía del Times de los domingos o esa revista
llamada The New Yorker que me mantiene actualizada del
acontecer en esa gran ciudad- completaron mi educación
trilingüe y estimularon mi pasión por la palabra que me
ha llevado a escribir por los últimos 25 años. Sí, confieso
que sigo comprando periódicos a diario y en donde quiera
que viaje leo las publicaciones locales para estar al
tanto en pocos días de lo que está ocurriendo en el país
que visito. Me he sentido frustrada en Alemania -mi alemán
no es bueno- completamente a oscuras en Rusia y el oriente,
aunque esas maquilladas publicaciones en inglés preparadas
para turistas que distribuyen gratuitamente en los hoteles
en muy poco satisfacen mi curiosidad de enterarme de lo
que ocurre localmente. Basta tener acceso a CNN para conocer
todo lo que ocurre a nivel global, la destrucción del
planeta, los atentados terroristas, las interminables
guerras civiles y conflictos religiosos, las protestas
provocadas por la globalización de la economía, la lenta
agonía de los pueblos africanos abatidos por el hambre,
las enfermedades y guerras tribales, todo el abanico de
los males que azotan a la humanidad, los nuevos descubrimientos,
los viajes espaciales, el contoneo insinuante de las super
modelos en las pasarelas, los escarceos amorosos de los
ricos y famosos, los héroes en los distintos deportes
un verdadero ejemplo de globalización e integración racial,
todos estos sucesos presentados en vivo y a todo color,
en tiempo real, en perfecto inglés, español, francés,
portugués por los mejores comentaristas cuasi artistas
de cine, que con sus voces de barítono y deslumbrantes
dentaduras dan envidia. Por la pantalla chica desfilan
los científicos más ilustrados, connotados intelectuales,
bellísimas mujeres, hombres seductores, niños prodigio,
célebres artistas, 24 horas al día. Entonces, cuando hablamos
de poder del idioma, ¿a cual nos referimos? Hay algunos
muy ágiles que cambian día a día con el incremento de
las nuevas tecnologías y tendencias, otros como el nuestro
que a veces me parece que ha quedado aprisionado por la
camisa de fuerza de una academia que demora hasta veinte
años en aprobar palabras de uso común, porque provienen
de otros idiomas, de otros países de habla hispana. Los
que vociferan que hay que mantener la pureza del lenguaje,
se ve que nunca se han detenido a leer el Mío Cid escrito
en castellano antiguo o las actas de independencia de
sus respectivos países para darse cuenta cómo ha evolucionado
nuestra bella lengua. Los regionalismos y voces locales
tienen su acomodo en el idioma y han contribuido a modificar
el lenguaje. No estoy defendiendo la chabacanería ni los
descuidos en la escritura que aqueja a muchos periodistas.
¡Cómo molesta que conviertan adjetivos en sustantivos
o inventen verbos a su antojo! Ya no hay problemas sino
la problemática de tal o cual, ya no se discuten los temas
sino es la temática y desde luego, en primer lugar está
la informática que domina todos los medios. La pobreza
del idioma se manifiesta en la repetición de adjetivos
y frases, el agua es únicamente el líquido vital, todo
tranque es descomunal, en cualquier suceso el comentarista
anuncia con gravedad que "hay que deslindar responsabilidades",
el ilícito cometido se refiere a actos delictivos y desde
luego todo pero todo suceso, las huelgas, las protestas,
los tranques de calles se llevarán hasta las últimas consecuencias,
aunque nadie sabe con certeza cuales serán esas consecuencias,
ni al entrevistador se le ocurre preguntar y siempre nos
queda la duda. ¿Se irán a una huelga de trabajo o de hambre?
¿Habrá desobediencia civil? ¿Se rociarán con gasolina?
El bochinche se convierte en noticia de primera plana,
el periodismo investigador es investigativo y a nadie
se le ocurre cuestionar la legitimidad de ciertos adjetivos
o verbos utilizados con frecuencia. Les traigo algunas
expresiones que he escuchado o leído en los últimos días,
como "bandas delincuenciales están fuera de control",
"Hay que dinamizar la economía para minimizar en lo máximo
la problemática del desempleo" (esa me dejó patidifusa),
la cerca perimetral fue violada, denuncian un ocultaje
de las pruebas, la controversial propuesta, más sin embargo
hemos decidido actuar y según los medios de comunicación
los honorables legisladores siempre andan consensuando
algo en la asamblea y eso me suena a pecado. Las muletillas
de los comentaristas y periodistas entrevistadores están
a la orden del día, como loros repiten una y otra vez
la misma palabra o frase, para enfatizar lo que dicen,
ratatatá ¿verdad?, ratatatá o sea, ratatatá definitivamente,
etc. hasta marear. Da la impresión que la mayoría de esos
individuos que dominan los medios de comunicación, hace
mucho que no leen un libro y no tienen a se refieren a
personajes del medio político en clara alusión a su sangre
indígena, origen norteamericano de piel blanca o negro
antillano. Cualquier tontería es publicada con gran despliegue,
la mujer que levita inspirada por las visiones que tiene
de su devoción favorita y que desde luego comienza a promocionar
en la forma de estampitas e imágenes milagrosas, el individuo
que se encontró con San Judas cuando transitaba a caballo
por un monte y le dio el remedio infalible para curar
todas las enfermedades, el humilde curandero que con sus
yerbas curó a una mujer de cáncer, la noticia que alguien
en Colombia cura el cáncer con batidos de ortiga o sopa
de estómago de gallinazo. No, no crean que estoy exagerando,
este tipo de noticias aparece con frecuencia con visos
de seriedad y enfermos en busca del milagro que describen,
abandonan su tratamiento y fallecen, cuando su vida hubiera
podido prolongarse con el tratamiento adecuado, no olviden
que soy oncóloga y le achaco a los medios unas cuantas
muertes. Cuando hemos protestado, se nos acusa de ser
elitistas, de creernos superiores. Los periodistas siempre
se disculpan aduciendo que el público tiene derecho a
saber ¿todo? Hemos heredado hasta el chupacabras de la
prensa mexicana y según informó un periódico local algunos
aseguran haberlo visto bailando la mejorana en Guararé
con una difunta en el cementerio local. El periódico favorito
del pueblo, trae a diario en una página entera una foto
a colores de alguna bella y muy joven mujer al desnudo
en una pose provocativa exhibiendo mamas perfectas (como
ginecóloga les puedo asegurar que casi todas son postizas)
y abajo se indica que la foto es únicamente para lectores
"con criterio formado". ¿Lectores con criterio? Mientras
que en primera plana, además de mostrar como de costumbre
fotos de asesinados o ahorcados, algún periodista se rasga
las vestiduras porque se ha detectado que en la ciudad
un grupo de proxenetas se dedica a la prostitución infantil.
A lo mejor ese periodista es honesto en su denuncia y
la línea editorial lo apoya, pero ambos escenarios no
compaginan.
Imagino que durante este
cónclave se comentará la mediocridad, la vulgaridad, la
violencia que predomina en la televisión comercial, aunque
los que tenemos cable por lo menos podemos escoger programas
que nos interesen, hay de todo, clases de cocina, películas
clásicas, aventuras, sesudos análisis políticos, la naturaleza
de todos los rincones de la tierra, religión, arte y hasta
pornografía para los aficionados al pecado de la carne,
que a lo mejor muy pronto será contaminada por la enfermedad
de las vacas locas o la aftosa y ya no pecaremos. Algunos
programas periodísticos producidos localmente en la televisión
se esfuerzan por mostrar el lado feo de nuestra sociedad,
la vulgaridad en todo su apogeo, con la disculpa de que
así somos los panameños, sus protagonistas hablan en una
jerga incomprensible para cualquier extraño que pase por
nuestro país, los reportajes nos muestran como borrachos,
lujuriosos, homosexuales escandalosos, las mujeres dispuestas
a lo que sea, un país sin pizca de cultura o maneras,
dejados a un lado el esfuerzo tan grande que hacen nuestros
pueblos por presentar sus fiestas folklóricas en todo
su esplendor y tradición. Los pocos esfuerzos por llevar
a cabo programas culturales fallecen en la cuna por falta
de patrocinio comercial. Los periodistas acuden semejando
gallotes en pos de carroña a los lugares en donde ha ocurrido
una tragedia dispuestos a asediar a los dolientes sin
ninguna consideración, tomado fotos terribles, metiéndole
un micrófono o una grabadora en la boca a seres desesperados
como preguntas como ¿qué sintió al encontrar a su hijo
asesinado y violado? O ¿qué cree motivó a su hijo a suicidarse?
Para después de cometer semejante falta de tacto y compasión,
si alguien les da un merecido empujón o puñetazo se quejan
que se está violando la libertad de expresión. Nada es
sagrado, no se respeta el derecho que tenemos todos como
individuos a salvaguardar nuestra vida privada, el acoso
periodístico se justifica como el deber del periodista
a buscar la noticia, las preguntas a veces francamente
insultantes, los reportajes muchas veces calumniosos o
tergiversados, son algunos de los males que aquejan al
periodismo moderno sin irnos al extremo de los mundialmente
famosos paparazzi. A veces me parece que a los graduados
en comunicación social en vez de un diploma les injertan
en la mano una grabadora al salir de la Facultad para
que siga creciendo hasta convertirse en micrófono. Cuando
se trata de un muerto anuncian con solemnidad que el cadáver
responde al nombre de Juan Pérez. ¿Se lo habrán preguntado?
O el periodista que al interrogar recientemente al director
de prisión con voz grave preguntó ¿Y me puede decir cual
fue el motivo de la fuga? Vamos, vamos, hay que usar el
sentido común, de vez en cuando. A los periodistas encargados
de leer noticias, les recomiendo tomar clases de teatro
y elocución para que no se queden pasmados o empiecen
a gaguear cuando se les apaga el pronter… ya ven acabo
de inventar una palabra, las nuevas tecnologías lo exigen
aunque alguien me indicó que debería llamarse apuntador
electrónico. Todos nos enfrentamos a la realidad virtual
con palabras como printear, formatear, el maus, chatear,
aunque esta última palabra es muy castiza. El extranjerismo
y el neologismo no son en sí, un mal para el idioma. Lo
que hace falta es que esas importaciones se acomoden bien
al "genio del idioma" como diría Cuervo y se amolden a
las estructuras formales de nuestra lengua. Sobre todo
corresponde repasar la sintaxis a los que vivimos de la
palabra, del uso del lenguaje. Para terminar quiero enfatizar
que no todo es malo, tenemos buenos y acertados columnistas,
educados periodistas culturales, arrojados periodistas
investigadores que son objeto de hostigamiento y persecución
por los afectados, canales de televisión que ofrecen excelentes
programas, pero desafortunadamente aún no tienen cobertura
nacional. A mis amigos periodistas, les pido que consideren
estos comentarios como una crítica constructiva, todos
podemos y debemos mejorar como profesionales y les aconsejo
que se reconcilien con El Quijote, como lo hice yo, cuando
ya entradita en años y carnes y algo de sabiduría, entendí
y disfruté de verdad lo ocurrido en aquel lugar de la
Mancha. |
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LOS
RIESGOS DE LOS PERIODISTAS EN DEMOCRACIA |
| Por:
Octavio Amat |
| Distinguimos
dos grandes categorías de riesgo, una de naturaleza legal
y otra fuera de ese marco que llamaremos extra legal.
Pasamos a abordar uno y otro: |
| I.
RIESGO LEGAL. |
1. Riesgo penal o de cárcel: Bajo la denominación
de delitos contra la honra u honor, es decir aquellos
que afectan el patrimonio moral o afectivo de una persona,
la legislación contempla diversas figuras penales que
son castigadas con penas de cárcel. En Panamá dichas figuras
son la calumnia y la injuria. El Código Penal tiene por
calumnia la imputación falsa de un delito a otro ( art.
172) y por injuria la ofensa a la dignidad, honra o decoro
(art. 173). Las penas contempladas cuando el delito se
cometa a través de un medio de comunicación son de 18
a 24 meses de prisión en caso de calumnia y de 12 a 18
meses en caso de injuria (art. 173 ibidem). Con mal criterio,
los tribunales panameños y los agentes del Ministerio
Público encargado de la investigación de los delitos,
suelen hacer extensivas las responsabilidades penales
inherentes a estos delitos, - aun cuando las publicaciones
se hagan bajo firma responsable ajena al medio -, al Director
del medio de comunicación, sus representantes legales;
y en los casos de radio y televisión en el dueño o concesionario
de la frecuencia (en este último caso por virtud del art.
205 del Decreto No.189 de 13 de agosto de 1999), con el
agravante de que no es constitucional crear penas por
decreto siendo una facultad exclusiva, ésto es del poder
Legislativo. En todo caso, una mala práctica tribunalicia
ha hecho que los jueces y agentes del ministerio público
condenen o califiquen adversamente al periodista por el
mero hecho de considerar errada una publicación, con entera
exclusión de si hubo o no mala fe o dolo, y sin consideración
alguna a la fuente identificada, en lo que hemos llamado
un fenómeno de objetivización de la calumnia e injuria.
Como resultado, a la fecha, 72 periodistas panameños,
- uno de cada tres reporteros en ejercicio -, está siendo
procesado por estos delitos, en su 70% promovido por funcionarios
que se han sentido afectados por noticias.
2. Riesgo pecuniario civil: Además de la responsabilidad
de pagar con cárcel la comisión del delito, los responsables
por calumnia o por injuria deben indemnizar daños y perjuicios
civiles por el dolor moral inferido (daño moral) y por
los daños materiales causados (daño material). La jurisprudencia
nacional a partir de 1995 ha venido reconociendo cuantías
cada vez más altas en concepto de daño moral. Sabemos
de un fallo de 30 de abril de 1993 del Primer Tribunal
Superior de Justicia, que fijó una indemnización por ese
concepto de B/3,000.00. Sin embargo, en otra del mismo
grado de 19 de enero de 1994 se establecía una condena
por B/40,000.00; otra de 15 de septiembre de 1995 por
B/100,000.00; otra de 5 de marzo de 1996 por B/125,000.00,
confirmada esta última por la Corte Suprema de Justicia
en fallo de 21 de agosto de 1998; y una más reciente confirmada
por la Corte Suprema de Justicia el año pasado, que viene
del Juzgado Séptimo del Circuito de Panamá desde el 9
de mayo de 1997, establece una indemnización por B/75,000.00.
Paralelo a los daños morales han de sumarse los daños
materiales, los cuales deben probarse en términos de merma
en el patrimonio del agraviado directamente relacionado
con la calumnia o la injuria (por ejemplo, ingresos dejados
de percibir por pérdida de empleo o clientela, gastos
de abogados, sicólogos, etc.). Las condenas pecuniarias
de alto monto son un peligro, en la medida que pueden
tener resultados confiscatorios o comprometer la viabilidad
económica del medio de comunicación. Un ejemplo actual
de ésto lo tenemos con la condena dictada por los tribunales
y la Corte Suprema de Costa Rica el año pasado contra
el diario La Nación, por cuantía de un millón de dólares,
a la que sumó las penas de cárcel y la obligación de publicar
la sentencia de condena por difamación en la primera plana
del diario, lo cual tuvo lugar a raíz de una causa criminal
interpuesta por un diplomático local destacado en Europa,
a quien se le imputó en una noticia ciertos cargos. La
reparación moral que implica la publicación de la sentencia
de condena contra el medio está también presente en la
legislación panameña, por virtud del artículo 1644a del
Código Civil.
3. Riesgo de multa y suspensión de licencia: El
artículo 578 del Código de la Familia prohibe la divulgación
de hechos de la vida privada que puedan causar perjuicios
u ocasionar graves molestias al afectado, aún cuando no
sean calumniosos ni injuriosos, previendo para ello una
sanción de cinco a quince días multa, la suspensión del
ejercicio de la profesión o de la licencia respectiva
por tres a seis meses, y la reparación de daños y perjuicios
civiles.
4. Censura legal: Los periodistas están expuestos
a diversas formas de censura amparada bajo las leyes vigentes,
entre las cuales nos permitimos destacar las siguientes:
a. La Junta Nacional de Censura tiene facultad para autorizar,
clasificar y prohibir películas, espectáculos, publicaciones,
transmisiones radiales y televisadas (Decreto de Gabinete
No 251 de 6 de agosto de 1969). b. El Tribunal Electoral
exige el registro previo a su publicación de las fichas
técnicas de las encuestas electorales (art. 177 del Código
Electoral). c. Es prohibido publicar encuestas electorales
dentro de los 10 días previos a la elección (idem). Del
mismo modo es prohibido publicar encuestas a la salida
de urnas antes de las 3 horas siguientes al cierre de
una votación (art.179 ibidem). En contraste, la Corte
Suprema de Justicia de Canadá sentenció en 1998 la inconstitucionalidad
de una restricción de publicar encuestas electorales en
las 72 horas previas a la elección, dando por asumido
que los votantes tienen suficiente madurez para no dejarse
manipular por consultas amañadas. d. El Código Judicial
obliga a guardar reserva del nombre y señas del imputado
hasta que haya condena firme, bajo el principio de presunción
de inocencia (arts. 2067 y 2099a, Código Judicial). También
existe una norma similar en materia de menores de edad,
respecto a los cuales ni siquiera puede publicarse la
condena (art. 817 No.7 ibidem). La infracción de esta
prohibición expone al periodista a una condena por calumnia,
sin que sea válido invocar como defensa la exepción de
la verdad e. El Código de la Familia prohibe publicar
fotografías de personas, aún en lugar público, sin su
consentimiento, excepto cuando se haga con fines noticiosos,
de interés público y cultural ( art. 577). Se omitió de
la prohibición las publicaciones de índole histórica y
la consideración de figura pública de ciertas personas
(por ejemplo, artistas y deportistas famosos).
5. Riesgo de desacato: Existen diversas normas
legales que facultan a altos funcionarios (jueces, magistrados,
agentes del Ministerio Público y funcionarios con mando
y jurisdicción) para imponer sanciones de multa y arresto
sumario a personas que a su juicio les falten el respeto.
La Constitución de la República prevé esta potestad cuando
el irespeto tenga lugar "en el acto en que estén desempeñando
las funciones de su cargo". No obstante, en la práctica,
se han dado casos de sanciones por desacato aplicadas
contra periodistas sin que el acto (publicación) que las
motivó se haya producido en audiencia o al calor del desempeño
del cargo por el funcionario. Tal fue el caso del Director
del diario El Siglo, Carlos Singares, que el año pasado
fue sancionado con arresto por el Procurador General de
la Nación José A. Sossa, por causa de una publicación
que consideró injuriosa. Entre las normas citadas se destacan
los artículos 386 del Código Judicial, 45 y 827 del Código
Administrativo, el 307 del Código Penal y el 33 de la
Constitución.
6. Riesgo de negativa al acceso a la información: Otro
de las grandes paradojas a que se enfrentan los periodistas
panameños es el de la negativa al acceso a las fuentes
de información oficial. Porque el mismo funcionario que
los denuncia por publicaciones inexactas es el que le
niega la información provocando las inexactitudes. Carecemos
de una ley de acceso a la información pública. Y lo ideal
al respecto sería transplantar el sistema norteamericano
según el cual toda información oficial es pública, salvo
que se diga previamente lo contrario. Un buen ejemplo
de que en Panamá caminamos en sentido opuesto lo constituye
el art. 70 de la Ley 38 del 31 de julio de 2000, por el
cual se regula el procedimiento administrativo. En dicha
norma se limita el acceso a los expedientes administrativos
a los funcionarios que lo tramiten, a las partes interesadas
y a los terceros interesados. Las autoridades han dicho
que dentro del concepto de "terceros interesados" se incluye
a los periodistas, lo cual no es correcto porque la doctrina
jurídica ha desarrollado ese concepto limitándolos a aquellas
personas que sin ser parte de una causa, coadyuvan con
una u otra de las partes. La misma norma limita dicho
acceso, "siempre que no se trate de información confidencial
o de reserva que obedezca a razones de interés público,
que pueda afectar la honra o el prestigio de las partes
interesadas, conforme a las disposiciones legales vigentes".
La norma citada limita la obtención de copias y certificaciones
sobre información confidencial, a las que sean pedidas
por alguna autoridad, el Ministerio Público y los tribunales
sobre asuntos bajo su competencia. La amplitud del concepto
de información confidencial o de reserva es tal, que muy
poco margen deja para el trabajo investigativo del periodista
o los ciudadanos comunes.
7. Riesgo de restricción profesional: Aunque de
capa caída en el mundo, el riesgo de que el derecho de
informar sea restringido o condicionado por requisitos
académicos, profesionales, gremiales o por licencia oficial
siempre existe y asoma de cuando en cuando en legislaciones
obsoletas que ignoran que la libertad de información es
un derecho humano. |
| II.
RIESGO EXTRA LEGAL |
| Entre
los riesgos ajenos a la legislación que deben confrontar
los periodistas, nos permitimos enumerar los siguientes:
1. Censura editorial: Esta se refiere a las restricciones
que pudieran confrontar los periodistas que trabajan
para medios de comunicación, para abordar temas de interés
personal ajenos a la política editorial del medio. El
remedio para este problema radica en la riqueza de diversos
medios de comunicación de orientaciones distintas. Debe
asímismo mantenerse abiertas las secciones de opinión
para dar cabida a criterios discrepantes de los periodistas.
2. Autocensura: Este peligroso fenómeno hace
que el periodista se abstenga de hacer su trabajo por
temor a represalias externas o internas al medio en
que labora. Este mal debe ser combatido por medio de
una política editorial bien definida y abierta a discusión.
3. Amenazas: Las amenazas personales, económicas
y pecuniarias, sea contra el medio o directamente contra
el periodista, pueden inhibir el buen desempeño de la
labor de informar. El año pasado, 53 periodistas fueron
asesinados en el mundo, 19 de ellos en América Latina
y de éstos, 10 en Colombia, lo cual ilustra la magnitud
de la amenaza. Quizás ninguna profesión u oficio en
el mundo aporta tantos mártires a nombre de sus principios.
4. Concentraciones: La concentración de varios
medios en manos de unos pocos, con menoscabo y exclusión
de otros, aunque sea formalmente legal, constituye un
atentado a la libertad de expresión; y una amenaza para
el trabajo del periodista en su diversidad de criterios.
Eso puede evitarse con una legislación que proteja y
procure la diversidad en el mundo de los medios de comunicación. |
| Panamá,
16 de mayo de 2001. |
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| |
RIESGOS
DEL PERIODISTA AL INVESTIGAR CORRUPCIÓN DE DICTADURAS
MILITARES |
| Por:
Sylvia Gereda Valenzuela
Directora
Modulo de investigacion de elPeriodico
Guatemala
|
| Para conocer los riesgos a que se expone el periodista de investigación
de hoy, es indispensable conocer la Guatemala militarizada
de ayer.
El papel de la prensa y de los periodistas vuelve más tortuoso
en tiempos de guerra. Para apreciarlo en su justa dimensión
basta retroceder veinte años y situarse en la salvaje
y violenta Guatemala de finales de la década de los
años setenta y principios de los ochenta.
En 1954 tiene lugar en Guatemala el derrocamiento del gobierno
del Presidente Jacobo Arbenz Guzman, como producto de
una confabulación internacional promovida por el Departamento
de Estado y la CIA de Estados Unidos. A partir de esta
fecha se desarrolla una vorágine de terror y persecución
contra intelectuales, periodistas, escritores y dirigentes
políticos.
La sociedad estaba llena de radicalismo, se ‘pertenecía’
a la derecha anticomunista o se era marxista; no había
matices.
La democracia política, los derechos humanos,
las libertades públicas, entre ellas la de expresión,
simplemente no existían. El pensar se convirtió en un
hecho peligroso y el escribir en un acto temerario que
representaba la muerte.
Treinta y seis años de guerra nos dejaron mas de 250 mil muertos
y NUMEROS huérfanos. Sin embargo, la historia del periodismo
guatemalteco también esta bañada en sangre.
Durante tres décadas el Estado implantó un aparato de represión
y bajo el pretexto de la lucha contra el comunismo infiltró
y controló a todos los sectores de la sociedad guatemalteca.
El plan consistió en crear oficinas manejadas por personal
militar, que se dedicaban a accesar la información confidencial
de los guatemaltecos.
Se instalaron oficinas de control en todas las
aduanas, finanzas públicas, migración, puertos, aeropuertos
y la compañía de teléfonos.
La Policía Nacional también fue militarizada
y desde sus mandos se dirigieron operaciones de violación
a los derechos humanos, desapariciones forzadas y secuestros
de miles de guatemaltecos, incluyendo periodistas.
El control absoluto que los militares tuvieron
sobre el país, los corrompió y muchos de los que pelearon
la guerra se creyeron con el derecho de un botín. Lo
que empezó con el control de la vida de los guatemaltecos,
se transformó en una red del crimen organizado, en donde
se manejaban contrabando, robo de vehículos, narcotráfico,
secuestros, ilegales, asesinatos por encargo y desaparición
de opositores políticos.
En esta etapa, y en el marco de este dramático
escenario, la prensa y los periodistas intentaron cumplir
con su misión. El resultado fue el asesinato de sesenta
y seis periodistas e interminable resulta la lista de
los periodistas perseguidos, ametrallados en la vía
publica, secuestrados, desaparecidos y exiliados que
milagrosamente escaparon de la orgía de sangre.
Fueron
periodistas con nombre y apellidos, que al ser abatidos
dejaron hijos huérfanos, viudas o padres desamparados
que aun enfrentan el trauma y los conflictos familiares.
Además, en esta época se produjo el cierre de los medios
independientes, se colocaron aparatos explosivos en
otros y se ideologizo la prensa.
Luego vino una segunda etapa, donde la prensa
de manera generalizada optó por la autocensura, que
se tradujo en la publicación de noticias e información
superficial e irrelevante. La prensa como institución
seguía la política del avestruz e ignoraba la realidad
con justificado temor y la población ignoraba en buena
medida lo que sucedía.
En el año de 1,986, Guatemala entra en un proceso
de transición democrática eligiendo abrumadoramente
a un gobierno civil.
Sin embargo, durante estos quince años de democratización,
las estructuras del Estado paralelo militar continúan
intactas y su desarticulación y desintegración dista
mucho del espíritu plasmado en lo que fueran los Acuerdos
de Paz, que se firmo en 1996. Las violaciones a los
derechos humanos persisten, ya no con la crueldad y
la masividad de los anos 70 y 80, pero sí de manera
selectiva y periódica.
Inteligencia militar y sus respectivas dependencias,
mantienen el poder, y si bien su rostro es efímero,
ejercen una presión real tras el trono y han causado
un incremento en la violencia en el país por que se
resisten a los cambios que la sociedad reclama.
Aún en medio de esa vorágine de terror y delincuencia,
la prensa guatemalteca ha roto con la autocensura, y
ha establecido compromisos con la libertad y el fortalecimiento
de un Estado de Derecho.
En estos años de transición la prensa ha ido
incluso, más allá de su función habitual y ha impulsado
esfuerzos cívicos contra la impunidad y a favor de la
depuración de los poderes del Estado, que culminaron
con la renuncia de todos los congresistas y de la Corte
Suprema en pleno, en cambios constitucionales, en renuncias
de funcionarios públicos corruptos, incluyendo poderosos
militares.
Estos y otros esfuerzos de la prensa y de los
periodistas, se han traducido a los largo de los últimos
quince años, en intentos fracasados de los diferentes
gobiernos de turno y de los grupos de poder en agredirlos,
intimidarlos, amenazarlos, hostigarlos, asfixiarlos
financieramente y más recientemente en descalificarlos
y desacreditarlos.
Para fortuna de los guatemaltecos -no obstante
los tropiezos de siempre y los naturales gajes del oficio-
hay prensa y periodistas para rato.
Los riesgos del periodismo
de investigación
Amenazas
El año pasado, la llegada del Frente Republicano Guatemalteco
al gobierno, presidido por el General Efraín Ríos
Montt y otros militares acusados de participar en
el conflicto armado, empeoraron la situación de la prensa.
En lo que a amenazas y riesgos se refiere, ha
existido un retroceso a las épocas de las dictaduras
militares, donde los periodistas que criticaban al régimen
eran amenazados, asesinados o difamados. Las amenazas
y agresiones se han convertido en el pan de cada día
para quienes hacemos investigación.
Como nunca antes, el aparato estatal ha implementado
campañas de desprestigio utilizando todos los canales
de televisión y numerosas radios de corte oficialista,
que son dirigidas por el actual ministro de Comunicaciones,
Infraestructura y Vivienda, Luis Rabbé, que ha
sido acusado de corrupción y es cuñado de quien dirige
el monopolio de los medios electrónicos.
Amenazas de muerte y agresiones
En 1992, durante el régimen del ex presidente Jorge Serrano
Elías, hoy prófugo de la justicia guatemalteca y
residente en Panamá, un grupo militar intentó convencer
al gobernante de dar un autogolpe de Estado disolviendo
el Organismo Judicial y el Congreso.
En estos años Guatemala vivió una de las crisis
más grandes de los últimos tiempos, en la que la prensa
independiente jugó un papel trascendental para el retorno
a la constitucionalidad.
Sin embargo, no haberse plegado al gobierno le
valió al en ese entonces presidente de Siglo Veintiuno,
Jose Rubén Zamora un intento de agresión física
e inclusive ser encañonado por el Jefe del Estado Mayor
del Ejército y otro militar de alto rango.
Esquelas de muerto, arreglos florales de tipo
fúnebre, papeles anónimos y llamadas profiriendo amenazas
de muerte estuvieron a la orden del día. Dos granadas
fueron detonadas frente a las casas de dos directivos
del diario e inclusive atacaron a balazos al presidente
de este medio.
Ocho años después, la situación no ha variado
mucho. El mes pasado tres periodistas del módulo de
investigación fuimos amenazados de muerte. Yo, en lo
personal fui agredida y otro periodista encañonado con
armas de grueso calibre, tras una publicación que sacó
a luz pública que el presidente de un banco del Estado
se enriquecía ilícitamente.
Yo fui agredida por la espalda, cuando salía
de cursar mis clases de Literatura en la Universidad,
por un individuo que me amenazó con matarme a mí, a
mi familia y a los reporteros si continuábamos con los
reportajes.
Días después, cuatro automóviles coparon el paso
de un reportero del módulo de investigación y tras bajarse
del auto pusieron ametralladoras en su cara y lo amenazaron
con darle muerte a él y al equipo de elPeriódico
si continuábamos las publicaciones.
Las denuncias fueron interpuestas en los organismos
competentes, y hemos tenido que llegar al extremo de
mantener a un reportero custodiado con dos patrullas
y cinco agentes de la policía para proporcionarle seguridad.
Asfixia financiera
Durante el gobierno de Álvaro Arzú, y tras la firma de
la paz, surgió un comando antisecuestros que operaba
en forma ilegal y que era dirigido desde el Estado Mayor
Presidencial por militares. Además, muchos de sus funcionarios
y familiares estuvieron involucrados en actos de corrupción
y se enriquecieron ilícitamente.
Cuando elPeriódico denunció estos hechos,
el Presidente de la República enfureció y ejerció presión
sobre los anunciantes publicitarios de | | |